Reminiscencia: en busca del conocimiento olvidado
Conocer es recordar.
La Teoría de la Reminiscencia fue propuesta por el filósofo griego Platón en su diálogo "Menón". La representación más conocida es "El mito de la caverna".
Este mito habla de unos prisioneros encadenados en una caverna que ven solo sombras proyectadas en la pared y creen que esas sombras son la realidad completa. Sin embargo, uno de ellos logra liberarse y salir de la caverna, descubriendo un mundo de formas verdaderas. Este prisionero representa al hombre que alcanza un conocimiento más profundo y traspasa las limitaciones de la percepción sensorial.
En esencia, defiende que todo conocimiento es innato y que recordamos este conocimiento a través de la experiencia. En este sentido, aprender no es adquirir información nueva, sino más bien recordar lo que ya sabemos.
La Teoría de la Reminiscencia plantea preguntas fascinantes sobre la naturaleza del conocimiento, la existencia humana y el propósito de nuestra experiencia en este mundo.
Más allá de las creencias de cada uno, desde Evoluto se propone la profundización en el pasado familiar y en la infancia, tras un primer contacto y estudio con la Carta Natal.
Conocer nuestras raíces, los antecedentes familiares, nuestra "genética emocional" y recordar conscientemente nuestras primeras experiencias vitales, son claves muy importantes para entender y poder evolucionar.
Sin duda, los patrones familiares nos empapan en nuestra infancia. Nutren nuestra adquisición de conocimiento inconsciente, sobre todo a nivel emocional. Nuestra Luna, el linaje femenino, es clave.
A medida que experimentamos el mundo, representado por nuestra familia de origen, empezamos a guardar información del tipo acción - reacción. En nuestra vida adulta activamos este conocimiento latente y lo recordamos y activamos cuando se produce un estímulo externo que despierta la reacción que incorporamos en la infancia, y que se guarda en lo más profundo de nuestro ser, en nuestro inconsciente. Lo llamamos condicionamiento.
La Teoría de la Reminiscencia perdura en el pensamiento filosófico contemporáneo. Nos invita a reflexionar sobre la posibilidad de un conocimiento que trasciende los límites del tiempo y el espacio, y nos recuerda que, en nuestra búsqueda de la verdad, a menudo estamos redescubriendo lo que siempre hemos sabido. Nos desafía a explorar las profundidades de nuestro ser en busca del conocimiento olvidado, recordando que la sabiduría verdadera reside en nosotros desde el principio.


